Me acoste con la luz apagada. Lo unico que podia percibir era un pequeñisimo punto colorado en el televisor. La luz se movia sin logica: arriba, abajo, izquierda, abajo, arriba, derecha, abajo, izquierda. Era yo: era mi cabeza que daba vueltas. Decidi cerrar los ojos: aquella lucecita me estaba sacando de quicio. Fue peor aun: ahora todo saba vueltas, no solo la luz colorada. Asi que me quede con los ojos abiertos mirando el techo pendando en nada.